viernes, 26 de noviembre de 2010

La Historia es lo de menos (III)



La TDT es un invento demoniaco, creíamos que iba a ser la panacea de la interactividad y la pluralidad temática y, por el momento, solo sirve para que la porquería que emitían en analógico la podamos ver en digital e incluso la podamos degustar en HD…ver la cara de Belén Esteban en HD es una experiencia única por cierto... este invento ha provocado un antes y un después en la televisión, la audiencia se ha disgregado de tal manera que antes la cadena que mas audiencia tenía rondaba un 25% de share mientras ahora se ha de conformar con el 17% aproximadamente. Pero hay una serie que ha sabido mantener el tirón, Águila Roja, que obtuvo una cuota de pantalla del 30% en su última temporada.
Es una serie de planteamiento algo bizarro, un Ninja justiciero en el Madrid de los Austrias no es que posea demasiada verosimilitud, el cartón piedra está omnipresente y además posee el mismo mal que casi todas las series televisivas: los personajes son mas planos que una pista de hockey, es decir, el bueno es muy bueno, el malo muy malo, la guarra muy guarra etc…a pesar de todo ello la serie atrapa, es amena y conjuga la acción con el drama y la comedia acertadamente.
En cuanto a los errores históricos que comete he de decir que los creadores de la serie han sido bastante listos al no concretar de manera precisa el momento histórico en el que la trama se desarrolla, en realidad la única información que se nos da es que se trata del Madrid del siglo de oro, es decir, el siglo XVII, incluso al Rey nunca se le llega a citar por su nombre sino que se le nombra como Rey de las Españas, supongo que para crear confusión, pero han cometido la torpeza de dar demasiadas pistas…así en un capítulo el Rey dice que Velazquez acaba de pintar a su familia, el cuadro es Las Meninas por lo que el Rey sería Felipe IV, un Felipe IV cuya imagen está bastante alejada de la figura anodina obsesionada con ver a la Reina desnuda que encarno Gabino Diego en El Rey pasmado. Por otro lado en la siguiente temporada nos muestra la figura del único heredero al trono que era Carlos II siendo un niño de unos 4 años, bastante guapo para que pasados unos años lo llamaran el Hechizado por cierto, si Las Meninas fueron pintadas alrededor de 1656 y este nació en 1661, ¿es normal que en un periodo de unos 10 años nadie haya envejecido un ápice? Al menos el pequeño Alonso debería estar de lleno metido en la pubertad…
Mas chocante es ver en la serie el protagonismo que tiene el Cardenal Mendoza unos 160 años después de muerto.
También nos la cuela con el personaje de Murillo, el amigo de Alonso que posee un talento innato para la pintura y que muchos habrán asociado con el pintor sevillano, difícilmente podría ser él, ya que no salió de Sevilla hasta casi los 40, aparte, nació en 1617, por lo que estaba hecho un Benjamin Button cuando salía de correrías con Alonsito 40 años después.Otra mas, rechina un poco ver al hijo de una Marquesa en la escuela con gente plebeya en una época en la que las diferencias sociales estaban tan acentuadas. Y por último una de nombres, en un capítulo se cita el nombre de Lourdes, nombre que se popularizó a raíz de la aparición de la Virgen en la localidad francesa del mismo nombre 200 años después, ni mas ni menos.

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