viernes, 12 de noviembre de 2010

La Historia es lo de menos (I)

La historia siempre ha sido un filón para el cine y para la literatura, incontables son los hechos históricos donde ávidos productores y guionistas han visto un film y se han atrevido a llevarlo a cabo con la responsabilidad que ello conlleva, la literatura siempre ha mostrado mas respeto por ella, debido en buena medida a que el soporte literario permite una mayor flexibilidad que el cinematográfico, que se debe adaptar a unas coordenadas de tiempo, y sobre todo de dinero, las inversiones que requieren este tipo de películas suelen ser elevadas ,de ahí que los productores no se la quieran jugar e intenten presentarnos productos vistosos y consumibles para el público en general, aunque para ello tengan que quemar el libro de historia de COU.
A continuación expondré una pequeña muestra de algunas de estas palizas a la historia intentando entender el porque de su revisión para el cine, si es que lo tienen..
Voy a hacer un poco de demagogia, ¿se imaginan ustedes a un extremeño matando al presidente de los Estados Unidos en un cuadrilátero ubicado en el medio del Santiago Bernabeu?..no ¿verdad?.. pues ni mas ni menos que esto es lo que propone Ridley Scott en el final de Gladiator sí hacemos el paralelismo entre la Roma imperial y nuestra época. Refresquemos la memoria: El emperador Cómodo reta a Máximo (nacido en una aldea cercana a Emérita Augusta, lo que hoy en día es Mérida) a batirse sobre la arena del Coliseo, siendo Máximo Super-Rusell Crowe se pueden imaginar quien es el vencedor, todo ello ante el jolgorio del pueblo romano. Personalmente esta situación me pareció bastante descabellada, pero 100% cinematográfica, protagonista y antagonista luchando en el duelo final, Ridley Scott sabe manejar este tipo de fórmulas como nadie, se mueve en el efectismo como pez en el agua y es bastante poco escrupuloso a la hora de tergiversar la historia, aunque la responsabilidad inicial recaiga en sus guionistas.
En realidad Cómodo sufrió un grave deterioro mental los últimos años de su vida sumiendo a Roma en una grave crisis, su afición por las luchas de gladiadores le llevó a bajar a la arena unas 700 veces por muy raro que parezca, aunque claro, estas luchas estaban más amañadas que los combates de boxeo de Mickey Rourke cuando este era un sex-symbol, en realidad su muerte se produjo estrangulado, previamente había sido envenenado pero vomito el veneno y ante el temor de venganza enviaron a su liberto a asesinarle cuando este se encontraba en la bañera.

“300” narra la lucha de los espartanos contra los persas en la batalla de las Termópilas, recrea fielmente el cómic de Frank Miller, el cual admitió haberse tomado numerosas licencias para añadir un mayor dramatismo a la obra, la película posee una estética novedosa a la par que cansina y agotadora cuando llevas una hora de visión. Por citar algunos de los mazazos a la historia decir que en primer lugar el título falta a la verdad, fueron más del triple de 300, concretamente 300 espartanos y 700 tebanos los que lucharon contra los persas.
Hay mas: la película es un festival del abdominal, viéndola a uno le entran ganas de comprarse una de esas maquinas que anunciaban a horas intempestivas en los programas de teletienda que, en tiempo record, te dejan los abdominales mas definidos que los de Cristiano Ronaldo…pero, en una época en la que los combates se hacían cuerpo a cuerpo ¿a nadie le sorprendió que no usaran ningún tipo de armadura ni nada por el estilo? Me imagino que al público femenino le gusto mas que se tomara esta opción... Por último cabe reseñar que los espartanos se pasan la película diciendo que luchan por la libertad de Grecia, idea muy romántica la de luchar por la libertad de tu patria, sobre todo si existe, ya que en esta época Grecia no era ni mucho menos un estado unificado..
Por último una píldora que puede verse en “Titanic”, en esta ocasión la tropelía es cometida contra la Historia del Arte. James Cameron es el Rey Midas de Hollywood, todo lo que toca lo convierte en oro, debido a ello creo que es mas aficionado a pisar bancos que bibliotecas y coloca en la habitación de la timorata y pija Rose una serie de cuadros, uno de ellos es “Las señoritas de Avignon” de Picasso, este lo podemos disfrutar hoy en día, aunque según Cameron pueda estar un poco pasado por agua, otro es un lienzo del impresionista francés Monet perteneciente a su ciclo de pinturas “Nenúfares”,no tenía mal gusto Rose para elegir los cuadros, la única y gran pega es que este ni existía ya que fue pintado 11 años después de que se hundiera el Titanic.




Continuaré con el post La Historia es lo de menos (II)

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